Camaró recurre a la luz de la poesía de Miguel Hernández en un nuevo cuadro “Liberté, Mon Amour” de su colección “La Resistencia Mental”

por Abr 7, 2021

El pintor Antonio Camaró lleva desde 2019 trabajando en su proyecto ‘La Resistencia Mental’, en la que aboga por “la libertad del ser humano frente a la barbarie de los totalitarismos”. Una colección de cuadros en memoria de su abuelo, un exiliado antifascista que sobrevivió en el campo de concentración ‘Argelés-Sur-Mer’ en Francia. “Mi abuelo fue un ejemplo vivo del espíritu por sobrevivir frente a la adversidad. Su vitalidad y ánimo por vivir, son la luz de mi
pintura, como la poesía de Miguel Hernández”

El pintor y académico valenciano, Antonio Camaró, ha participado en el acto del 110 aniversario del nacimiento del poeta Miguel Hernández que se ha celebrado en el claustro del Palacio del Temple, sede la delegación del Gobierno en la Comunidad Valenciana.


Previamente al acto, Antonio Camaró, ha estado conversando con el Ministro de Cultura, José Manuel Rodríguez y con la Delegada del Gobierno de la Comunitat Valenciana, Gloria Calero, a quienes les ha entregado una litografía de su última obra, Zéosis, que reivindica “la defensa de los derechos humanos y el diálogo entre culturas y civilizaciones” y a quienes ha anunciado que en la actualidad está trabajando en un nuevo cuadro dedicado al poeta de Orihuela en su obra “La Resistencia Mental”. En el acto también ha estado presente el President de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig.


El pintor Antonio Camaró lleva desde 2019 trabajando en su proyecto pictórico ‘La Resistencia Mental’, en la que aboga por “la libertad del ser humano frente a la barbarie de los totalitarismos” en memoria de su abuelo, un exiliado antifascista que sobrevivió en el campo de concentración ‘Argelés-Sur-Mer’ en Francia. “Mi abuelo fue un ejemplo vivo del espíritu por sobrevivir frente a la adversidad. Su vitalidad y empeño por vivir son la luz de mi pintura, como la poesía de Miguel Hernández”.


La “Resistencia Mental” se compone de varios cuadros en los que Camaró denuncia el asilamiento social “contra el actual populismo y extremismo ultra” que “condena al ser humano a la exclusión social por su pensamiento, color, origen o su condición de exiliado, refugiado o migrante”.


En la Resistencia Mental, Camaró mantiene el colorismo y figurismo de otras obras como ‘L’Homme Postmoderne’, al tiempo que da mayor protagonismo al simbolismo y el dibujo, siguiendo la línea de ‘El Homo Ethicus’ y ‘Jamás’.


En este sentido, ha explicado que con esta obra busca dar “un paso más” al simbolismo figurativo, entendido como “una oda a la vida” y a la “defensa de los derechos humanos en el contexto social y cultural actual y frente a los estragos que está provocando la pandemia en toda la humanidad”.


Miguel Hernández, ejemplo de una vida comprometida por la democracia


El primer cuadro de esta obra está dedicado a la figura de Viktor Frankl que sobrevivió a varios campos de concentración nazis, incluidos Auschwitz y Dachau. El segundo cuadro de la colección lo ha dedicado Carl Gustav Jung, el tercero Jacques Lacan y el que está trabajando en la actualidad a Miguel Hernández. “Quiero recuperar la resistencia y luz de la poesía que ha supuesto para mí Miguel Hernández. El nexo que me une con él, es el que me transmitió mi
abuelo, que también fue una víctima del franquismo. Ambos mantuvieron un firme compromiso político-social. Mi abuelo corrió más suerte que Miguel Hernández, ya que Picasso lo liberó del campo de concentración ‘Argelés-Sur-Mer’ junto con Josep Renau . Miguel Hernández pagó con su vida su resistencia a la dictadura franquista”. En este cuadro que Camaró va a dedicar a Miguel Hernández en su colección “La resistencia


Mental”, el pintor valenciano mantiene el colorismo y figurismo de otras de sus obras como ‘L’Homme Postmoderne’, al tiempo que le da mayor protagonismo al simbolismo y al dibujo, siguiendo la línea de ‘El Homo Ethicus’ y ‘Jamás’.


En este sentido, ha explicado que “La Resistencia Mental” al igual que en Zéosis potencio el arte conceptual desde un simbolismo figurativo, entendido como “una oda a la vida”


“Un cuadro para rescatar al poeta de la luz, frente a la oscuridad a la que fue sometido”


Camaró ha destacado la figura de literaria de Miguel Hernández como el “poeta de unión entre la generación del 27 y la generación del 36” y ha subrayado el “compromiso de Miguel Henández en la defensa de la democracia y su lucha contra el totalitarismo, que supuso el régimen franquista, defensa que pagó con un alto precio, su muerte. Esos son los valores que me unen a Miguel Hernández, su pasión por la humanidad, su compromiso y su valentía por defender la dignidad de la persona. Eso es Zéosis y eso es La Resistencia Mental, cantos a la humanidad en defensa del derecho universal, del respeto del ser humano a vivir en libertad, paz y concordia por la defensa del libre pensamiento, la educación y la convivencia entre culturas y pueblos”.


En este cuadro quiero recordar a Miguel Hernández “como el poeta que desapareció en la oscuridad y rescatarlo de esa angustia vital en la que le sumió la dictadura franquista a la luz que transmite su poesía. Tomando prestadas las palabras de Pablo Neruda el cuadro es un alegato de luz y color, de ansia por vivir, una resistencia mental para evitar que su imaginación y su figura transciendan de los barrotes y muros de la celda en la que fue injustamente recluido. Pocos poetas han sido tan generosos y luminosos como él. La España franquista lo desterró a la sombra. Nos toca ahora revivirlo y sacarlo del ostracismo de aquella celda en donde escribió “Nanas de la cebolla”. Un poema que me ha marcado desde mi infancia. Esos versos constatan su resistencia a morir intelectualmente, su valentía por aferrarse a su familia, su mujer y su hijo en la espera de un futuro mejor para ellos, pese a su detestable condena. Es un poema que muestra la fuerza de su resistencia mental. “Nanas de la cebolla”, es un poema con música, al que Joan Manuel Serrat le imprimió aliento y vida, ante el martirio que sufrió. Por ello, en este cuadro mis pinceles son el lápiz que plasma la defensa de la vida, un canto de paz frente a la injusticia, el totalitarismo y el sectarismo. Es un cuadro repleto de luz, claridad y serenidad. Esa luz interna de Miguel Hernández que conecta con mi pintura. Él era pasión, fuerza, color, generosidad, luminosidad, y eso es “Zéosis” y la “Resistencia Mental”: La luz contra la oscuridad, el amor frente al odio, la generosidad ante el egoísmo. En definitiva, la vida frente a la violencia, el terror y la muerte”.

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